Editorial

Montevideo, febrero de 2008

UN NECESARIO CAMBIO EN LA METODOLOGÍA PERICIAL

Decíamos en un reciente trabajo* con el Dr. Oscar Cluzet**, que existe frecuente insatisfacción actual con respecto a la precisión y confiabilidad de algunos, demasiados, dictámenes periciales. Fundamentalmente se verifica esta insatisfacción en el área de las peritaciones por presunta mala praxis profesional o responsabilidad médica, derivada tanto de la complejidad inherente al desarrollo de la medicina actual, que torna crítica la condición de experto en determinada área, así como a la progresiva judicialización del ejercicio médico, que multiplica la demanda de este recurso. Al mismo tiempo, el Médico Legista en su función pericial puede no abarcar con solvencia las diversas ramas del saber médico. En efecto, por una parte resulta difícil mantener que es siempre posible actuar con un nivel de profesionalismo suficiente para dotar al dictamen respectivo de una solidez incontrovertible. Esta solidez debe ser tal que sustente el carácter prácticamente vinculante que tradicionalmente ha tenido aquel dictamen para el juez de la causa. El desafío entonces consiste, en cada instancia, el lograr compatibilizar la solidez de la pericia, con la plena incorporación del avasallador desarrollo del conocimiento médico. Pero aceptar este último en todas sus consecuencias significaría cuestionar las propias bases sobre las cuales tradicionalmente se ha asentado la pericia y, por ende, debilitar ó desechar el valor cuasi vinculante ya aludido. Asimismo y de entrada debe desterrarse la posibilidad de dotar al Médico Legista de un aumento de su capacitación en las más diversas disciplinas: tal pretensión debe descartarse por su notoria futilidad ó imposibilidad de realización. Por otro lado hemos verificado que, en la práctica, la pericia realizada por las máximas autoridad académicas de la especialidad en cuestión en sustitución absoluta de la del médico legista, amen de la frecuente ignorancia de las normas, conceptos procesales y carencia de la imprescindible valoración medicolegal de las opiniones y juicios que emiten, nos pone frecuentemente ante el riesgo de los extremos. Es decir, para fundamentar el dictamen se utiliza ó bien, una vara de medida y exigencia extrema respecto del como debió actuar el colega en cuestión o, por el contrario, el de una complicidad apenas disimulada, que se expresa frecuentemente en ambiguas conclusiones. Esta ocasional pérdida de equilibrio posiblemente sea consecuencia de la ausencia del aporte de la visión holística del médico legista, que incorpora plenamente la vertiente jurídica del problema. Por último, la multiplicación del recurso de las Juntas Médicas de integración multidisciplinaria, coordinadas por el Médico Legista, si bien legítimas en sí mismas, si se convirtieran en preceptivas, enlentecerían sensiblemente la producción de las pericias en relación a la intensa dinámica judicial hoy imperante. Todo lo precedente ha desembocado en diversos cuestionamientos al mencionado dictamen pericial, con la consiguiente potencial afectación del prestigio profesional de los peritos, aunado a la sensación de perplejidad del público ante la frecuente imprecisión y hasta impredecibilidad de los resultados.

Lo que nos parece relevante proponer para generar un cambio metodológico absolutamente positivo, es insertar la Medicina Basada en la Evidencia (MBE) en la realidad pericial a través de dos procesos concurrentes y complementarios: el primero, la incorporación sistemática de la búsqueda de la mejor evidencia disponible como sustento obligado del dictamen pericial. Pero además y simultáneamente, se estaría priorizando en la formación del Médico Legista, el adecuado entrenamiento para poder instrumentar la búsqueda necesaria. No habrá entonces que saber mucho sobre todo sino que lo prioritario será identificar el objeto de la pericia, a continuación poder realizar las preguntas relevantes (PR) del caso y luego tratar de contestarlas de acuerdo a las directivas de la MBE. (Continuaremos)

Guido Berro Rovira

*Berro G y Cluzet O: “¿Es necesario un cambio sustancial en la metodología pericial actual? Una propuesta basada en la evidencia”. Comunicación al: “III MEDITERRANEAN ACADEMY OF FORENSIC SCIENCES CONGRES, III CONGRESO IBERICO DE MEDICINA LEGAL Y V CONGRESO LATINOAMERICANO DE DERECHO MÉDICO” Oporto. Portugal, 21-23 de junio de 2007.

** Profesor Agregado del Departamento de Emergencia del Hospital de Clínicas. Presidente del Tribunal de Ética de la Federación Médica del Interior. Integrante de la Comisión de Ética y Conducta Universitaria. Facultad de Medicina. UdelaR

 

 

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